hecholamocha Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 Fue la primera colombiana en ganar Miss Universo el 26 de julio del año 1958 en Long Beach California, sin haber sido señorita Colombia. Recuerdos de una mujer que brilló siempre Nunca pensé en ser reina, incluso mi abuela me decía "gatica'' porque yo de chiquita era muy fea y flaquita. Ya después supe que era pispita, cuando me eligieron Señorita Caldas. Llegué a Cartagena con una comitiva pequeña, el gobierno departamental me había dado un apoyo de cinco mil pesos y una señora, Margarita Gallego, que cosía muy bonito, me hizo los vestidos. Me asesora ron un par de primas con mi moña, que me la he hecho toda la vida. Usaba polvos, coloretico y marbelline, ni pensar en resaltar los pómulos. En ese tiempo no se elegían finalistas, el maestro de ceremonias decía la Señorita Colombia es tal y ya. Dicen que yo fui la virreina, pero no es cierto. Doris Gil ganó y, técnicamente, así la gente diga lo contrario, yo no quedé de nada en Cartagena. Unos dos meses después, me llamó Mario Barriga, presidente de Max Factor y dueño de la franquicia de Miss Universo, para ofrecerme representar a Colombia. Creo que no llegaron a ningún acuerdo con Doris y pienso que a ella no le gustaban mucho los reinados e iba a casarse. Ese pudo ser el motivo. Mi respuesta fue no. Si no había ganado en Cartagena, mucho menos en Miss Universo. Él insistió y terminé aceptando. Llegué a Los Ángeles un día antes que las demás candidatas, no me acuerdo por qué. Me hicieron poner mi vestido típico y me fui al aeropuerto con uno de los representantes de Max Factor. Cuando empezaron a salir las candidatas, me asusté porque todas eran altas y con excelentes cuerpos. Ahora sí comenzaba a sentir maripositas en el estómago. Los periódicos de Los Ángeles y Long Beach comenzaron a publicar sus favoritas. Aseguraban que Miss Universo sería de nuevo una latina, pues la corona actual la tenía Perú. Con sólo dos días de concurso todo el mundo hablaba de Colombia, pero yo estaba segura de que me estaban confundiendo. Llegó la hora de las entrevistas y no tenía ni idea de inglés. Faltando un día para la coronación alguien se me arrimó y me dijo que había muchas posibilidades de que yo fuera Miss Universo, pero que por el inglés me iban a matar. Eso sí que me desató los nervios. Entonces se me ocurrió que alguien me escribiera unas palabras en inglés, pero cuando comencé a leerlas me sentí mal. Decidí sólo hacer lo que sabía en inglés, saludar, el resto fue puro español paisa. La víspera eran elegidas las quince finalistas. Yo fui seleccionada pero estaba segura de que mi papel llegaba hasta ahí. Al día siguiente me encontré a Gladys Zender, la Miss Universo peruana, y me dijo que me pusiera el mismo vestido y me hiciera el mismo peinado, que así le había gustado al jurado. Yo había usado un vestido estraples, blanco alforzado que me hicieron unas costureras pastusas en Bogotá. El 25 de julio, la noche de la coronación, fue inolvidable. Yo estaba entre las cinco finalistas y nos llevaron a un vestier como para que respiráramos profundo. En cuestión de segundos nos formaron para salir al escenario. Empezaron a llamar a la quinta, la cuarta, la tercera, y cuando quedé con Brasil, nos abrazamos pero en este momento entró una señora que nunca había visto a quitarme la banda de Colombia. Yo la miré feo y le dije que por qué me la iba a quitar. Ella no me respondió nada y me puso una que decía Miss Universo 1958. Se me fueron las luces, me temblaba todo, los pies se me levantaron del piso, sentía ganas de llorar, de gritar, me dolía el estómago. Los ojos se me nublaron pero no me corrían las lágrimas y la reina del Brasil me dijo que muy bueno que yo ganara porque ella se iba a casar ese año. Yo estaba desesperada por decirle a mi mamá, pero ella estaba afuera y se daría cuenta con el resto del mundo. En ese momento llegó la Miss Universo anterior, me puso la corona y una capa de armiño y salí para hacer el famoso paseo de Miss Universo. Me acuerdo que la noticia para Colombia de mi triunfo la dieron diciendo algo como: “así como Brasil tiene su campeón en el fútbol, Colombia tiene su Miss Universo”. Brasil acababa de ganar la Copa del Mundo en Suecia. Al otro día, sin haber dormido más de dos horas, me despertaron para que me alegrara porque tenía que recibir a agentes de distintas marcas que legaban con propuestas y contratos. Me propusieron desde vender cigarrillos hasta ser la conejita de bares de San Francisco, pasando por volverme actriz de cine. Yo sólo tomé un contrato con Max Factor que duraba seis meses, y otro con los vestidos de baño Catalina, también de seis meses. El 13 de agosto, en la mañana, aterricé en Barranquilla, pero por la cantidad de gente que había en la pista, fue imposible hacer llegar una escalera hasta el avión, me tuvieron que bajar cargada. Ningún evento programado se pudo cumplir, al mediodía ya estaba en Bogotá. Me hicieron honores, me montaron en un carro de bomberos desde el aeropuerto de Techo hasta el Hotel Tequendama, a donde llegué a las siete de la noche. El trayecto que iba desde el lobby hasta la suite presidencial, donde fui alojada, estaba lleno de flores. Afuera de mi habitación pusieron guardias de esos que usan gorros de flequitos y que no se mueven ni para respirar. Los meseros y las niñas del hotel me decían “su majestad qué desea”. Eso fue increíble. Pasé de ser una muchachita común y corriente en Manizales, recién graduada del colegio, a ser Miss Universo. Luego de despertar del sueño comenzaron las giras, las salidas del país, las fotos y todas las obligaciones que implica ser la mujer más linda del mundo. Estuve en toda Suramérica, Estados Unidos, Costa Rica, México, España, Alemania, Italia, Suecia, Inglaterra y no recuerdo dónde más. Para ser sincera, no sé cómo aguanté ese año. No me podía doler la cabeza, siempre tenía que estar dispuesta para atender a quien fuera, era una presión constante que fue horrible. Finalmente entregué la corona en 1959 a una japonesa muy hermosa. De repente me sentí rara sin tener que estar corriendo todo el tiempo. Estaba cansada de los aviones, porque a mí no me tocaron los jets sino esos pájaros lentos en los que me pasaba horas de un lugar a otro.
Karmal Love Gio Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 sigue reinando en el cielo.. no partio hasta que no entrego su corona a paulina vega en colombia dolio mucho su muerte era nuestra eterna miss universo
Carlostone Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 Excelente tema, la brasileña dejo en buenas manos la corona que rechazo para casarse.
thebest Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 Resuelto el misterio la brasileña la felicito por haber ganado, ya que ella se iba a casar ese año, supongo no quería ganar muy elegante Luz Marina + se le notaba la clase
GODOLLI Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 Buena obra de caridad por parte de la Brasileña
ARES Publicado Julio 26, 2018 Denunciar Publicado Julio 26, 2018 que linda luz marina nada que ver con la ordinaria de la mandy
CRISTHIAN Publicado Julio 27, 2018 Denunciar Publicado Julio 27, 2018 hace 4 horas, Godolli Hathaway dijo: Buena obra de caridad por parte de la Brasileña Qué caridad?
Conchita Pautt Publicado Julio 27, 2018 Denunciar Publicado Julio 27, 2018 Diosa mi Luzma que en paz descanse.
Edgar Botero Publicado Julio 27, 2018 Denunciar Publicado Julio 27, 2018 Espectacular la gran Dama Universal. QEPD
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